viernes, 7 de junio de 2013

Puedo jurar, sin miedo a equivocarme, que más allá de todas las aspiraciones vitales y superfluas que pueblan mi mente día tras días; mi mayor anhelo, desde que me levanto hasta que me acuesto, es poder verte sonreír. 

Parece estúpido que muchos de los malos momentos que suceden día a día se borren con un simple arqueo de tus labios y un "hola" pronunciado con cariño.Hace ya mucho tiempo que decidí dejar de pensar solamente en la búsqueda de mi propia felicidad al darme cuenta de que, sin ti, ésta no tiene sentido. Por ello, firmé el convencido propósito de asegurarte la felicidad en tu vida, para así, poder vivir la mía placenteramente.

Evidentemente, no puedo prometerte vienes materiales, ni si quiera jurarte que alcanzarás todos tus sueños, pero te prometo que, sea como sea, todos los días que me lo permitas intentaré que disfrutemos de todos los regalos que, sin pedirlo, la vida nos regala.



               

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