En ese momento te das cuenta de que has crecido, de que se han quedado atrás momentos que nunca se repetirán y descubres que esas personas que estaban a tu lado soportando los días de rutina se han convertido en algo mucho más especial, en parte importante de tu vida y de lo que eres en este momento.
Es entonces cuando te entra ese miedo que galopa hacia tu corazón de manera incesante y que provoca toda una revolución en tu interior. Te dan ganas de llorar, de reír ... pero lo único que te sale es dar las gracias por todos las experiencias vividas y por haber ayudado a construir aquello que algún día seré...algún día en el que, nuevamente, otro pensamiento invada mi mente y me muestre que, inevitablemente, la vida ha vuelto a cambiar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario