Puedo jurar, sin miedo a equivocarme, que más allá de todas las aspiraciones vitales y superfluas que pueblan mi mente día tras días; mi mayor anhelo, desde que me levanto hasta que me acuesto, es poder verte sonreír.
Parece estúpido que muchos de los malos momentos que suceden día a día se borren con un simple arqueo de tus labios y un "hola" pronunciado con cariño.Hace ya mucho tiempo que decidí dejar de pensar solamente en la búsqueda de mi propia felicidad al darme cuenta de que, sin ti, ésta no tiene sentido. Por ello, firmé el convencido propósito de asegurarte la felicidad en tu vida, para así, poder vivir la mía placenteramente.
Evidentemente, no puedo prometerte vienes materiales, ni si quiera jurarte que alcanzarás todos tus sueños, pero te prometo que, sea como sea, todos los días que me lo permitas intentaré que disfrutemos de todos los regalos que, sin pedirlo, la vida nos regala.
Los cambios más importantes de nuestra vida ocurren de un segundo para otro... De repente, nadie sabe ni cómo ni por qué, algún pensamiento invade tu cabeza por completo y te das cuenta de que algo ha cambiado y que nunca volverá a ser lo mismo.
En ese momento te das cuenta de que has crecido, de que se han quedado atrás momentos que nunca se repetirán y descubres que esas personas que estaban a tu lado soportando los días de rutina se han convertido en algo mucho más especial, en parte importante de tu vida y de lo que eres en este momento.
Es entonces cuando te entra ese miedo que galopa hacia tu corazón de manera incesante y que provoca toda una revolución en tu interior. Te dan ganas de llorar, de reír ... pero lo único que te sale es dar las gracias por todos las experiencias vividas y por haber ayudado a construir aquello que algún día seré...algún día en el que, nuevamente, otro pensamiento invada mi mente y me muestre que, inevitablemente, la vida ha vuelto a cambiar!