Hoy, de nuevo, el mismo sentimiento; el mismo sabor en la boca... Termina el día y entonces las respuestas parecen claras...al menos de momento.
Ahora toca descansar, cerrar los ojos y confiar en que todo cambiará; tener fe en aquello que has defendido durante tanto tiempo y que te define como persona. Toca no olvidar los ideales, tragar el orgullo y esperar a que mañana, quizá pasado, todo se ordene y puedas demostrar que, en realidad, nunca estuviste equivocada.
